El Cadáver de la Novia, una de las películas más recordadas del exitoso director estadounidense Tim Burton, famoso por plasmar en sus mundos fantásticos y originales su propia visión del mundo, lo que convierte su obra cinematográfica en grandes piezas artísticas e innovadoras, que perduran en la mente de grandes y chicos. La historia cuenta la vida de un joven que, al olvidar sus votos matrimoniales producto de tu nerviosismo huye al bosque, en donde mientras los repasa por accidente pone la argolla de compromiso al cadáver de una novia, asesinada por su prometido sólo por robarle sus pertenencias, desde ese momento la novia ya muerta trata de convencer al joven para que se case con ella en el mundo de los muertos de donde viene, y olvide la vida que tiene en el mundo de los mortales.
Es interesante la forma en que los dos mundos en los que se mueve la trama de la película (El de los vivos y el de los muertos), son diferenciados no solo por sus personajes y escenarios, sino también en gran parte por el manejo del color en ambos mundos. Como es costumbre en la obra de Burton el mundo de los mortales es adornado con colores fríos, que le dan un aspecto lúgubre y de decadencia, donde los tonos oscuros de azul y violeta predominan, acompañados del siempre macabro y a la vez elegante negro, lo que da a este mundo un aspecto de oscuridad, tristeza, abandono, y de una manera especial, de muerte.
Por otro lado, el mundo de los muertos, en donde vive la novia ya muerta y sus amigos, es algo completamente diferente, en donde las fiestas y los colores vivos abundan, entre personajes que nos recuerdan las más tenebrosas historias de terror, y son utilizados en esta trama de una forma totalmente diferente, convirtiéndolos en seres amigables, fiesteros y con cualidades como el amor y la amistad. Aunque estos personajes tengan colores que puedan evocar repugnancia, asco y terror muchas veces, la iluminación del mundo de los muertos es completamente contrastante con estos aspectos, un ambiente totalmente agradable, con muchos cantos y bailes a lo largo de la película, nos dan la idea de lo que Burton pretende comunicar con el uso de los colores en su película, un completo contraste entre los dos mundos.
Es así como por medio del color podemos viajar a mundos completamente diferentes, y dar un nuevo significado o definición a un ambiente o un grupo de personajes dentro de una historia, el cadáver de la novia es un perfecto ejemplo de lo que el color puede hacer con una historia, y en especial cómo puede cambiar la connotación e interpretación de un ambiente por medio de la gama que se utilice para ambientarlo, de esta forma, como ocurre en esta película, el mundo de los vivos se convierte en un lugar lúgubre y macabro a la vez, cuando las fiestas y los bailes de los seres más alegres de la trama ocurren en el supuesto terrorífico y repugnante mundo de los muertos.
1 comentario:
Excelente trabajo Paola.
M.García
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